Zombies, fanatismo y una princesa incorformista: Elantris

En los últimos años, Brandon Sanderson se ha vuelto bastante conocido, entre otras cosas, por su productividad casi sobrenatural. Escribe, lo hace bastante rápido y publica los libros que escribe. Los cuales, además, no destacan por ser finos, precisamente. 

El libro que empezó su andadura literaria, no obstante, no fue El imperio final, que ya reseñé en este blog y que inicia la trilogía original de Nacidos de la bruma. El primer libro que publicó fue Elantris, una novela independiente sobre un pequeño reino llamada Arelon, 

Un reino que vio cómo, de forma repentina y sin motivo aparente, sus dioses se convertían en unos repugnantes no-muertos, en el que sus habitantes viven con el miedo de levantarse una mañana y ver que han contraído esa misma maldición, y que recientemente se ha convertido en el objetivo del Imperio Fjordell, que ansía conquistar el mundo entero.

En estas complicadas circunstancias, el príncipe heredero, que muchos consideran la última esperanza de Arelon, muere. Será Sarene, su prometida, quien tendrá que tomar las riendas del país para evitar la apisonadora extranjera, aprovechando su gran destreza, instinto y experiencia en la política. 

Ficha técnica de Elantris

  • Título del libro: Elantris
  • Autor(a): Brandon Sanderson
  • Traductor(a): Manuel de los Reyes García Campos
  • ISBN: 978-8466658843
  • Editorial: Nova
  • Número de páginas: 800
  • Fecha de publicación: 2005
  • Disponible en tapa dura, tapa blanda y formato digital en Amazon.

Arelon, un reino inestable y caído en desgracia

Como ya te dejo entrever en la introducción, Arelon es un reino con muchas heridas abiertas. Su existencia, en muchos aspectos, dependía de sus dioses, que vivían en la ciudad de Elantris y ofrecían alimento, tratamientos médicos y muchos otros servicios al resto de habitantes. 

La bella ciudad, no obstante, ahora es un cascarón vacío. La shaod, esa maldición que convirtió a los dioses de Arelon en no-muertos, sigue creando nuevos zombies, al azar y sin motivo aparente, y cada vez que alguien se contagia es lanzado a Elantris, que ahora sirve como zona de contención y cuarentena.

Será allí donde acabará Raedon, uno de los protagonistas del libro, cuando se levanta una mañana y descubre horrorizado que ahora es un no-muerto. 

¿El mundo? No está en peligro. Solo la Elantris y la patria de sus protagonistas

Al llegar a Kae, la nueva capital de Arelon, la princesa Sarene descubre que su prometido ha muerto (o casi) y que el contrato prenupcial la ata a este país extranjero. Para hacer de la necesidad virtud, Sarene decide quedarse allí y continuar el trabajo de su prometido para salvar el país del desastre, con la ayuda de muchos de los amigos más leales del fallecido heredero. 

Poco después de asentarse en la ciudad, no obstante, escuchará uno de los discursos de Hrathen, un alto cargo del Shu-Dereth, religión oficial del Imperio Fjordell, que su líder quiere difundir en Arelon antes de iniciar la invasión del reino.

Hrathen es, precisamente, uno de los personajes más interesantes del libro. A lo largo de Elantris, Sanderson te pone en sus zapatos muy a menudo, mostrando sus planes para convertir a los habitantes de Arelon a su religión. Pero también sus dudas, sus remordimientos y sus contradicciones. 

Si me preguntasen si Hrathen es mi personaje favorito, mi respuesta sería no. A mí, personalmente, me gustó más Sarene. Pero este villano es, sin duda alguna, el personaje más interesante del libro. Probablemente, también el más importante. 

Cuando la religión es la punta de lanza de una invasión extranjera

En la historia de Elantris, dos religiones ocupan un papel central. El Shu-Dereth y el Shu-Korath. Ambas religiones, en realidad, vienen a ser primas, ya que tienen de progenitora la misma religión y sus objetivos son los mismos. 

El problema es que hace mucho tiempo, dos pupilos del líder de la religión original hicieron su mochila, se calzaron unas botas, y echaron a andar en direcciones distintas a profetizar. Desde entonces, como en nuestro propio mundo, los seguidores de ambos cultos discuten por qué su versión de la religión verdadera es más verdadera que la de su vecino. 

Si a eso añades, además, los tan comunes arrumacos y cariñitos entre los líderes religiosos y políticos, has encontrado la gasolina para extender el incendio.

Como ya te adelanté en el punto anterior, el cargo más importante del Shu-Dereth en Arelon es Hrathen, que ostentaría un puesto equivalente al de cardenal. Es un personaje inteligente, frío y metódico, que contrasta mucho con Dilaf, un sacerdote del Shu-Dereth nacido en Arelon, lleno de odio, rencor y fanatismo al que escogerá como segundo al mando. 

A lo largo de sus páginas, Elantris dice muchas cosas del Shu-Dereth (y no suelen son buenas), ya que esta religión defiende las aspiraciones expansionistas del Imperio Fjordell. En comparación, creo que Brandon Sanderson se pasa de amable con el culto mayoritario en Arelon, al que apenas vas a encontrar fallos, defectos y contradicciones similares a las del Shu-Dereth. 

Entonces, ¿las 700 páginas de Elantris son religión y politiqueo?

No, pero casi. Elantris tiene, en total, tres tramas principales: la de Sarene, la de Hrathen y, finalmente, la de Raoden. Después de contraer la shaod, el príncipe heredero de Arelon es declarado muerto y lanzado a Elantris con el resto de repugnantes zombies leprosos. 

Al llegar allí, se encuentra con un panorama bastante desolador, así como la promesa de que lo único que le espera en esa ciudad es un dolor incurable y la más absoluta desesperación. Tiempo al tiempo. 

El personaje, no obstante, no se conforma con eso. A lo largo del libro, Raoden explorará la ciudad, intentará averiguar más sobre qué provocó la caída en desgracia de Elantris, luchará por sobrevivir, e intentará cambiar las cosas. 

Al igual que las otras dos tramas, no esperes mucha acción trepidante. En este libro apenas hay de eso, salvo en las últimas cien páginas. La historia, aún así, es bastante interesante y la política, en el libro, carece de la crueldad que caracteriza a Canción de Hielo y Fuego, por ejemplo.

Habrá quien considere que no es muy realista, y no se lo niego, pero creo que esta política un poco más simple y amable le queda al libro como un guante. 

Por qué Elantris, a día de hoy, es mi libro favorito de Sanderson

Antes de Elantris, lo único que había leído de Brandon Sanderson era la primera trilogía de Nacidos de la bruma, cuya primera y segunda parte ya he reseñado en el blog. La tercera aún no la he hecho, aunque también la he leído. 

Y, si bien esta trilogía me gustó mucho, debo reconocer que El pozo de la ascensión se me hizo muy pesado, al igual que a la mayoría de gente que conozco y ha leído este libro. 

En Elantris, no obstante, no hay ningún momento en el que la historia te aburra. Cada trama tienes sus altos, y bajos, como es de esperar, pero el libro está organizado para que al menos uno de sus tres personajes principales esté haciendo algo muy interesante en todo momento. 

El libro, al menos por ahora, es una obra independiente y tiene un final cerrado y definido. Tengo entendido que va a crear otra obra ambientada en este mismo mundo en 2022, pero aun si lo hace, puedes leer Elantris con tranquilidad, ya que el libro fue escrito para ser autoconclusivo.

Elantris está disponible, ahora mismo, en tres ediciones, que puedes comprar haciendo clic aquí. La edición con tapa dura, que es la que compré yo, una de bolsillo más económica, y también una digital que, para lo tocho que es el libro, no es muy cara.

Fíjate si me gustó el libro, que lo incluí en mi breve libro, Historia de la literatura fantástica en 13 novelas, que puedes descargar de forma gratuita si te suscribes a mi lista de correo. ¿Cómo? Rellenando el formulario a continuación:

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