Reseña de La Sociedad de la Libélula, de Ana González Duque

La Sociedad de la Libélula es la editorial más prestigiosa de España, una maquinaria bien engrasada que convierte a todos sus autores en bestseller, pero también un grupo muy exigente y que publica a pocos autores cada año. 

La novela empieza cuando la editorial inicia un proceso de selección al que Isabel decide inscribirse. La protagonista no esperaba, no obstante, que iba a ser seleccionada. Tampoco que el secreto del éxito de esta editorial fuera el extraño método que siguen sus autores y que les permite vivir en sus carnes las historias que van a escribir.

Ficha técnica de La Sociedad de la Libélula

  • Título del libro: La Sociedad de la Libélula
  • Autor(a): Ana González Duque
  • ISBN: 9781726622103
  • Número de páginas: 314 páginas
  • Fecha de publicación: 2018
  • Disponible en Amazon en tapa blanda y en formato digital a través de este enlace.
Portada de La Sociedad de la Libélula, de Ana González Duque

La clave del éxito de La Sociedad de la Libélula

Si bien es el editor en jefe de una editorial, Melchor Malatar se considera una persona demasiado lógica, un hombre con poca imaginación pero una inteligencia desbordante, que le llevó a crear una máquina llamada traslador, que vendría a ser un equipo de realidad virtual muy avanzado. Un sistema que permite que la conciencia y los cinco sentidos de los escritores de la editorial se desplacen al mundo de su libro y les permite crear historias vívidas y reales. 

Una realidad que resulta increíblemente atrayente a Isabel, que en su primera sesión con el traslador sera lanzada a Anisóptera, un mundo congelado en el que solo existe la vida gracias a un artefacto llamado ojo ritual, que viene a ser un sol en miniatura al que se le apagan las pilas cada década y media. Un mundo extraño y brutal, como pronto descubrirá, que ella misma no recuerda haber ideado.

Anisóptera: una tierra fría con una férrea jerarquía

Una de las mejores cosas del libro es, sin duda alguna, la ambientación creada por Isabel. Anisóptera es un mundo frío, brutal, en el que varias razas se ven obligadas a coexistir en una sociedad con una jerarquía estricta e inamovible. 

La raza que se encuentra en la cima de esta jerarquía son los arthos, cuyo rasgo más definitorio son sus amplias, hermosas y peligrosas alas, así como los tatuajes que recorren su piel oscura. Pero también hay otras: los coerus, los regips, los nophyas y los parias. La ambientación del libro está muy cuidada, y la autora dedica bastante espacio a dejarte claro los elementos más importantes del libro, como el ojo ritual, el papel de cada raza en ese mundo, y por qué los arthos son los mandamases de todo este tinglado. 

Sin embargo, a veces se me han quedado un poco justitas las descripciones de estas razas, lo cual hacía que durante los primeros capítulos no tuviera del todo claro qué eran alguna de las razas y cuáles eran sus rasgos más definitorios, por lo que habría agradecido un poquito más de hincapié en este aspecto. 

Las cuatro historias de La Sociedad de la Libélula

En esta novela existen un total de cuatro tramas que transcurren en paralelo: dos que tienen lugar en Anisóptera, y dos que se desarrollan en el mundo real.

En el mundo real tenemos, por un lado, las pesquisas de la protagonista, Isabel, que saltará de un mundo a otro y que, durante su estancia en la sede de la editorial, empezará a sospechar e investigar por su cuenta. Por otro lado, la historia también dedicará bastantes páginas a Melchor, el editor en jefe de La Sociedad de la Libélula, a cuyos problemas personales hay que añadir el acoso de la prensa por motivos que no voy a desvelar. 

La primera de las dos tramas de Anisóptera gira en torno a las sesiones de escritura de Isabel, y los problemas que asolan a este mundo en la actualidad. Su historia se entrelazará con la de Nahun, un arthros amnésico que ve en ella la posibilidad de recuperar sus recuerdos. 

La trama restante, en cambio, se centra en la relación entre un paria llamado Taar y la princesa de esta tierra. Lo cierto es que esta ha sido la trama que más me ha gustado de las cuatro, dado que es la que más profundiza en la sociedad de este mundo fantástico, además de tener a unos personajes principales bastante entrañables. 

El libro, a su vez, está dividido en capítulos cortos, que van alternando historias, personajes y puntos de vista, creando un enigmático lienzo que, yo al menos, no pude ver con claridad hasta que Ana decidió enseñármelo en las últimas páginas.

¿Merece la pena leer La sociedad de la libélula

Rotundamente sí. Ana González Duque ofrece en este libro una lectura fresca y una ambientación única, que combina la fantasía con una precisión al tratar ciertas cositas, que no voy a revelar, más propias de la ciencia ficción. 

Se trata de un libro que muestra a una sociedad compleja, con muchos elementos que probablemente no te gusten, pero si te preguntasen: “¿cuál es la alternativa?”, te resultaría bastante difícil encontrar una respuesta realmente satisfactoria. 

Y, si bien en algunos momentos no tenía muy claro dónde estaba la conexión entre las distintas historias, lo cierto es que al terminar el libro me he dado cuenta de que todas estaban muy bien hiladas entre sí. Finalmente, la obra tiene una sorpresa al final que yo no vi venir, pero que te deja con ese buen regusto de las revelaciones que, si no has pillado, es por culpa tuya y no porque la autora haya hecho antes. 

Si quieres leer La Sociedad de la Libélula, está disponible en Amazon tanto en formato físico, digital y en Kindle Unlimited. También puedes comprárselo a la autora a través de su web, en cuyo caso te lo enviará firmado y con mucho amor.

Y si ya tienes Kindle Unlimited y estás buscando qué leer al terminar La Sociedad de la Libélula, en esta otra entrada te recomiendo a otros autores cuya obra también está disponible sin coste adicional.

Deja un comentario