Leyendas de los Otori: ¿deberías leer la trilogía original?

En las últimas semanas, he escrito una reseña de los tres libros que componen la trilogía original de Leyendas de los Otori: El suelo del ruiseñor, Con la hierba de almohada y El brillo de la luna.

Esta saga literaria, ambientada en una versión ficticia del Japón feudal, tiene por protagonistas a Takeo y Kaede, que acaban en mitad del turbulento conflicto político que asola el país en el que viven y en los personajes que les rodean, vinculadas a varias de las familias que luchan por el poder.

Leyendas de los Otori no es, por tanto, una novela de acción y aventuras, sino que pone el foco en la política, el amor, y en cómo ambas ideas suelen tirar en direcciones opuestas.

A diferencia de las reseñas de los libros individuales, que contienen spoilers de las partes previas, aquí voy a intentar evitarlos en la medida de lo posible. Mi objetivo en esta entrada es darte una visión general y global de los tres libros y decirte si, en mi opinión, merece la pena su lectura.

Las portadas de la trilogía original de Leyendas de los Otori

Sinopsis de El suelo del ruiseñor

Takeo vive en una aldea apartada en un valle, que es atacada por las tropas de Iida Sadamu, que persigue a aquellos que creen en los Ocultos. No obstante, el muchacho es salvado por un guerrero que se presentará como Shigeru Otori, un viejo enemigo político de Iida.

Unidos por un enemigo común, y sin otro lugar a dónde ir, Takeo acompaña a Shigeru de vuelta a casa. Pronto, no obstante, ambos descubren que Takeo tiene unas habilidades realmente extrañas y que podrían ayudar a ambos a vengarse de Iida Sadamu y sacudir el tablero político de los Tres Países.

Una trilogía con dos protagonistas

Pese a que en la sinopsis me he centrado solo en Takeo, Leyendas de los Otori tiene una segunda protagonista llamada Kaede Shirakawa.

A diferencia de Takeo, que tiene orígenes humildes, ella es la hija de una de las familias nobles que perdieron en la guerra que convirtió a Iida Sadamu en el señor más poderoso de toda la región. Desde entonces, se ha visto obligada vivir como rehén con los Noguchi, una familia subordinada a Iida. Una práctica muy común en el auténtico Japón feudal y que alcanzó su apogeo durante el Shogunato Tokugawa, entre los siglos XVII y XIX.

Una situación que la convierte en poco menos que un peón en el juego político de los señores feudales, pese a su condición de noble. Y que le hace reflexionar sobre el limitado papel que las mujeres, como ella, tienen en este complicado tablero.

A lo largo de los tres libros, se intercalan los capítulos dedicados a ambos personajes, ocupando cada uno de ellos aproximadamente la mitad de las páginas.

Además de estos dos personajes, existen momentos en los que el narrador se centra en otros personajes, si bien esto sucede de forma limitada, por lo que la escala del conflicto nunca alcanza las dimensiones de otras sagas literarias como Canción de Hielo y Fuego, por ejemplo.

Guerras de poder entre las familias nobles

La trilogía original de Leyendas de los Otori  trasncurre varias décadas después de un conflicto armado que tuvo como protagonistas a Iida Sadamu y a Shigeru Otori, y que terminó con la derrota de este último.

Bajo la aparente paz en la que transcurre El suelo del ruiseñor, no obstante, siguen enterrados viejos rencores. Iida y Shigeru sienten un profundo hacia el otro, el clan de los Otori está dividido y las familias perdedoras aún guardan rencor a aquellas que ganaron la guerra y les arrebataron buena parte de sus tierras.

La tensión, por tanto, es constante a lo largo de la historia. Y, como es de esperar, el libro está salpicado de escaramuzas, intentos de asesinatos y otras escenas donde hay algo de acción, si bien esto no es el foco. También hacen acto de presencia algún combate a mayor escala, si bien las descripciones de estas nunca ocupan más de un capítulo.

Y, si bien, la obra dedica bastante más tiempo a los conflictos entre las distintas familias nobles lo que, desde mi punto de vista, va a marcar tu opinión del libro no es ninguno de estos elementos, sino sus personajes. De modo que, voy a terminar la reseña hablándote brevemente de sus dos protagonistas y explicándote si, en mi opinión, merece la pena realizar este viaje con ellos.

Takeo, un personaje sumido en una constante contradicción

Al igual que todos los habitantes del pueblo donde nació, Takeo es cree en los Ocultos. Una religión que cree que todos los hombres y mujeres son iguales y que rechaza la violencia.

Dos ideas que contradicen el código moral que aprende de Shigeru y según el cual se rige la nobleza guerrera de los Tres Países. 

La historia de Takeo, por tanto, es una lucha interna entre las distintas creencias a las que ha sido expuesto a lo largo de su vida. Una situación que le causa numerosos conflictos, tanto a nivel emocional, como con algunos de los personajes más poderosos de Leyendas de los Otori.

Sus habilidades especiales y, por qué no decirlo, la suerte y el hecho de que es el protagonista, le permiten salir casi indemne de la mayoría de ellas.

Kaede, la mujer que quiso dejar de ser florero

Cuando empieza El suelo del ruiseñor, como ya he dicho anteriormente, Kaede es poco más que un peón en el juego político de otros nobles.

No obstante, en el primer libro conoce a Naomi Maruyama, una mujer que posee tierras, cultura y un poder político que la pone a la altura de los nobles más poderosos de la región.

Lo cual le hace reflexionarse si, realmente, debería resignarse a cumplir el papel que tiene asignada o si debería intentar imitarla y convertirse en dueña de su propio destino, una idea que a mí, al menos, me parecía muy interesante.

El problema de esta personaje es que, pese a que Lian Hearn te vende esta idea y le dedica decenas de páginas a desarrollarla, al final no llega a ninguna parte. Porque cada vez que Kaede y Takeo, por algún motivo, están en la misma ubicación, este último la eclipsa por completo y se encarga de resolver los problemas de ambos.

Una situación que, a mí por lo menos, me decepcionó. Y que hizo que me sobrasen todos esos capítulos donde ella se esforzaba por conseguir esa independencia que tanto anhelaba.

¿Merece la pena leer Leyendas de los Otori?

Si eres una persona a la que le encanta la cultura japonesa, te recomendaría que lo hicieras. Como explico en mi reseña de El suelo del ruiseñor, la ambientación de estos libros está muy cuidada y la obra presta mucha atención a las tradiciones de los samurai.

En ese sentido, vas a disfrutarla. También lo hice yo, tanto cuando la leí por primera vez hacia 12 años como cuando, hace unos meses, decidí volver a hacerlo.

Más allá de eso, Leyendas de los Otori te ofrece una historia y unos personajes que están bien, pero que no son excepcionales. Como ya he dicho anteriormente, la evolución (e involución) de Kaede me decepcionó.

También está el hecho de que, dejando de lado las habilidades de Takeo y algún que otro personaje, los dos primeros libros no poseen una gran cantidad de elementos fantásticos. Lo cual hizo que el tercero, que da una gran importancia a cierta profecía cuyo contenido no voy a desvelar, quedase fuera de lugar.

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